En una ocasión un hombre se acerco a Buda y le escupió en la cara, lo que enfureció a sus discípulos.
-¡Se ha pasado de la raya! exclamo uno y prosiguió.
-¡Deme permiso para que se lo devuelva!.
Buda se limpio la cara y dijo al hombre: -Gracias has creado una situación en la que he podido comprobar si todavía puede invadirme la ira o no, y no puede, y te estoy muy agradecido. Y también has creado un contexto para mis discípulos, que me ha permitido ver que a ellos todavía puede invadirles a ira. Te estamos muy agradecidos. Ven a escupirnos siempre que quieras. Aquella noche el hombre, aun conmocionado. no pudo dormir. ¡Como pudo permanecer Buda tan sereno mientras le escupia! ¡Y que forma mas sincera de agradecérselo!
A la mañana, siguiente, volvió, se postro a los pies de Buda y le dijo:
-Por favor, perdóname .
-No pidas perdón por algo que ya no tiene existencia, le respondió Buda. ¡Ha pasado tanta agua por el rio Ganges en estas 24horas!¿Porque cargas con algo que ya no existe? No pienses mas en ello. Y, además, yo no te puedo perdonar, porque nunca llegue a enojarme contigo. Guarda la experiencia. Y aprende profundamente de estos hechos y del agradecimiento.