Nadie te enseña a vivir, no hay un manual secreto los años te van enseñando y tu solo vas aprendiendo. Te acostumbras a ver pasar los trenes, y te acostumbras a subirte a ellos te acostumbras a ganar y a perder y te acostumbras a empezar de nuevo. Aprendes que no se puede apagar, lo que abrasa por dentro, que por muy lejos que escapes, no escaparas de un recuerdo, que los amigos de verdad, son cada vez menos que algunos se los lleva la vida, y otros se van con el tiempo. Te das cuenta que hay amores que duran dos días y otros que son eternos que hay mentiras que matan, que hay promesas que se van con el viento. que no todo es lo que parece que nada es como lo vemos.