Cierto dia, un murciélago cayo accidentalmente a tierra y fue apresado por una hambrienta comadreja. Viéndose próximo a morir, el murciélago imploro por su vida, pero no surgió efecto. -¡Como te voy a soltar!-exclamo la comadreja-Sabes que, de nacimiento nosotras somos enemigas de los pájaros, así que, prepárate para morir.
-Querida comadreja- le contesto el murciélago, llorando y suplicando-libérame, por favor. Yo no soy un pájaro sino un raton, y de este modo y con gran astucia, consiguió librarse de una muerte segura. Tiempo después, volvió a caer en manos de una segunda comadreja a la que suplico que no le devorara. En esta ocasión, la comadreja le dijo que odiaba a los ratones, de manera que no podía dejarle marchar. El murciélago, sin embargo le contesto que el no era un raton sino un pájaro, de manera que consiguió volver a librarse.
Esta fabula de Esopo nos enseña que debemos ser capaces de adaptarnos a las situaciones de manera rápida y flexible, algo que, sin duda es lo que nos va ayudar a medrar y a sobrevivir.
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