Bendícete a ti mismo cada mañana y piensa de que forma podrías derramar bendiciones por todas partes. Como conseguir ser una bendición es la principal cuestión para envejecer con sabiduría y gracia.
La edad te proporciona muchas experiencias que recordar y atesorar. De ti depende el quedarte lamentando el pasado o deleitarte en todos los recuerdos, y crear otros nuevos compartiendo los primeros con quienes todavía no han alcanzado tu edad.
Mejora y cuida tu relaciones. Los rencores y malevolencias encorvan la espalda, tensan los nervios y endurecen las mandíbulas. Acabaras destrozado si te obsesionas con las ofensas pasadas. Puedes añadir años a tu vida olvidando.
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