En un rincón del bosque una hormiga trabajaba dia y noche cargando hojas para su nido. Una luciérnaga, la observaba desde lo alto, iluminando la oscuridad con su luz.
-¿Porque trabajas tanto?, pregunto la luciérnaga, ¿No te cansas de vivir solo para juntar comida?.
-¿Y tu?, respondió la hormiga, no te cansas de brillar en la noche sin que nadie te lo pida?.
La luciérnaga sonrió:
-No brillo porque me lo pidan, brillo porque esta en mi naturaleza.
La hormiga reflexiono y comprendió que cada ser tiene un propósito distinto, unos construyen, otros iluminan, pero todos son necesarios en el equilibrio del mundo.
Moraleja:
No desprecies el camino de los demás, cada uno cumple una misión que da sentido a su vida.
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