El Asno y su sombra

 Un  comerciante  de telas  que viajaba  mucho decidió  alquilar un asno para aligerar sus viajes,  así que  pago cinco  monedas de plata  a un hombre  para que le llevara con el a lomos con de un joven y robusto asno.                                                                Todo iba bien hasta que el sol comenzó  a calentar con  fuerza y decidieron  parar a descansar. Al no haber  ni un árbol  en la zona, los dos quisieron refugiasen bajo la sombra del animal, pero solo había sitio para uno de los dos. Agotados  y sudorosos, comenzaron a discutir porque cada uno se veía con derecho de disfrutar de ese privilegio.                                                         La discusión llego a tal punto que se liaron a puñetazos, por lo que el asno, asustado, echo a correr. Cuándo la pelea acabo, magullados y llenos de moratones, los hombres se dieron cuenta de que el asno había huido dejándoles a los dos tirados  en el medio  de la nada, sin sombra y tan solo con sus pies para poder irse de alli.Sin decir ni una palabra , se miraron y reanudaron el viaje bajo el  ardiente sol, avergonzados  por su mal  comportamiento.       Este  cuento nos  recuerda  que ser egoísta pensar solo en uno mismo no conduce a nada bueno. Hay  que saber compartir porque, si no, uno corre  el riesgo de quedarse sin nada.

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