Había una vez una gallina llamada Lola, que vivía en una granja tranquila junto a un gato, muy curioso llamado Tomas.
Cada mañana Lola despertaba temprano para buscar semillas, mientras Tomas dormía al sol sobre un saco de paja. -!!Que perezoso eres¡¡ decía Lola riendo,
-Y tu trabajas demasiado
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