CUENTO
EL SACO DE PLUMAS
Erase una vez un hombre que había calumniado a uno de sus mejores amigos sin
más motivo para ello que la envidia que le
tenia por el éxito que había conseguido con sus negocios.
Tales fueron los infundios que lanzó sobre él
que la ruina acabó pronto con su prosperidad.
Pero el maledícente se arrepintió de lo que había hecho y fue a visitar a un sabio, al que le dijo:
Quiero arreglar todo el mal que le he causado a mi amigo.
¿Qué puedo hacer?. A lo que el venerable
hombre le respondió: Toma un saco lleno de
plumas y suelta una allá por donde vayas.
Muy contento de que todo se pudiera arreglar
de forma tan sencilla, fue soltando plumas y
el saco quedó vacío.
Al día siguiente, volvió a visitar al sabio para
avisarle de que ya había terminado, y éste le
manifestó:
Eso era lo más fácil.
Ahora tienes que volver a llenar el saco con
todas las plumas que lanzaste al viento.
Salió de alli triste y desesperanzado, intuyendo
lo imposible de su misión.
Cuando regresó con el saco vació, el sabio le
dijo: Igual de difícil que juntar otra vez todas
las plumas lo es evitar que el mal que hiciste
siga corriendo de boca en boca.
Lo único que puedes hacer es disculparte.
Porque errar es de humanos y de sabios,
pedir perdón.
CUENTO
El camello atado
Estaba a punto de caer el sol y la caravana se preparó para pasar la noche en el desierto.
El muchacho encargado de los camellos se acercó al guía y le dijo: Señor, tenemos un
problema.
Hay en total 20 camellos, pero sólo tengo 19
cuerdas ¿Cómo podemos solucionarlo?
El guía quiso tranquilizar al joven diciéndole:
No te preocupes, los camellos no son muy listos. Acércate al que ha quedado suelto y haz como si lo atases. Verás que se quedará
allí quieto, como si en realidad le hubieses
puesto una cuerda alrededor del cuello y de las patas.
Siguió su consejo y a la mañana siguiente,
cuando la caravana volvió a ponerse en marcha, todos los camellos comenzaron a avanzar en fila. Todos menos uno.
Señor, hay uno de los animales que no quiere
caminar esta mañana, le dijo el chico encargado de la manada al guía.
¿Es, por casualidad, el que se quedó sin soga?
le respondió Si ¿como lo sabe? continuó extrañado el jovenzuelo.
Ve y haz como que lo desatas, porque si no,
se creerá que aún esta trabado.
Por eso no quiere caminar; le explicó el guía
Lo mismo le pasa a mucha gente, que son camellos atados sin cuerda, porque los limites
nos los impone la realidad, sino nuestras propias creencias.
Estaba a punto de caer el sol y la caravana se preparó para pasar la noche en el desierto.
El muchacho encargado de los camellos se acercó al guía y le dijo: Señor, tenemos un
problema.
Hay en total 20 camellos, pero sólo tengo 19
cuerdas ¿Cómo podemos solucionarlo?
El guía quiso tranquilizar al joven diciéndole:
No te preocupes, los camellos no son muy listos. Acércate al que ha quedado suelto y haz como si lo atases. Verás que se quedará
allí quieto, como si en realidad le hubieses
puesto una cuerda alrededor del cuello y de las patas.
Siguió su consejo y a la mañana siguiente,
cuando la caravana volvió a ponerse en marcha, todos los camellos comenzaron a avanzar en fila. Todos menos uno.
Señor, hay uno de los animales que no quiere
caminar esta mañana, le dijo el chico encargado de la manada al guía.
¿Es, por casualidad, el que se quedó sin soga?
le respondió Si ¿como lo sabe? continuó extrañado el jovenzuelo.
Ve y haz como que lo desatas, porque si no,
se creerá que aún esta trabado.
Por eso no quiere caminar; le explicó el guía
Lo mismo le pasa a mucha gente, que son camellos atados sin cuerda, porque los limites
nos los impone la realidad, sino nuestras propias creencias.
CUENTO
Las perlas y el sufrimiento
Un maestro le explicaba a su alumno más
aplicado cuál es origen de las perlas:
Son uno de los objetos más bellos de la naturaleza pero, paradójicamente, son fruto del dolor, de la herida causada en su interior por la entrada de una sustancia extraña.
Sólo hace falta que un diminuto grano de arena se introduzca en la concha para que las células del nácar que las recubre por dentro comiencen a hacer su lento trabajo cubriendo, la capa, el cuerpo invasor para proteger la parte indefensa de la ostra.
El resultado de esa herida cicatrizada será la
perla.
A los humanos nos sucede algo muy parecido
continuó el profesor ante la cara de extrañeza
de su alumno-.
Hay gente que puede decirnos palabras ofensivas.
En otras ocasiones, nos acusarán de haber dicho cosas que jamás salieron de nuestra boca. Incluso podemos ser objeto de otra forma de rechazo, la indiferencia.
Todo eso son heridas que nos producirán mucho dolor.
¿Y qué debemos hacer nosotros para protejernos?, le preguntó el muchacho.
A lo que el sabio maestro respondió:
Lo que debes hacer es fabricar tu propia perla.
Cubriendo cada una de tus heridas de amor,
perdonando y comprendiendo, transformarás ese ese dolor en algo muy valioso.
PENSAMIENTOS
"CONFÍA EN EL TIEMPO, QUE SUELE DAR DULCES SALIDAS A AMARGAS DIFICULTADES"
MIGUEL DE CERVANTES
Quiero dedicar esta frase a mi sobrino Jose Ignacio, que esta sufriendo uno de los dolores mas grandes que se pueden sufrir en esta vida, y es perder a su querida esposa, fiel compañera y madre de su hijo.
Le escribo esta frase con la convicción de que solo el tiempo ira borrando su dolor.
PENSAMIENTOS
-Inteligente es aquel que sabe donde quiere ir,
y más inteligente aún el que sabe donde ya no tiene que volver.
-"No siempre podemos elegir la música que la
vida nos pone. Pero podemos elegir cómo la bailamos".
-Decía Shakespeare :
Siempre me siento feliz, ¿sabes porque?
Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele.
Los problemas no son eternos, siempre tienen
solución.
Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, por eso amala sé feliz y
siempre sonríe.
Vive íntensamente y recuerda:
Antes de hablar...Escucha.
Antes de escribir...Piensa
Antes de criticar...Examínate.
Antes de herir...Sientate.
Antes de orar...Perdona.
Antes de odiar...ama.
Antes de gastar...Gana.
Antes de rendirte...Intenta.
Antes de morir...Vive !!
y más inteligente aún el que sabe donde ya no tiene que volver.
-"No siempre podemos elegir la música que la
vida nos pone. Pero podemos elegir cómo la bailamos".
-Decía Shakespeare :
Siempre me siento feliz, ¿sabes porque?
Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele.
Los problemas no son eternos, siempre tienen
solución.
Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, por eso amala sé feliz y
siempre sonríe.
Vive íntensamente y recuerda:
Antes de hablar...Escucha.
Antes de escribir...Piensa
Antes de criticar...Examínate.
Antes de herir...Sientate.
Antes de orar...Perdona.
Antes de odiar...ama.
Antes de gastar...Gana.
Antes de rendirte...Intenta.
Antes de morir...Vive !!
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