Las estrellas de mar
Un hombre disfrutaba de un relajante paseo por la playa y vio a otro hombre que, mientras caminaba por la orilla, iba recogiendo estrellas de mar y las lanzaba lejos, devolviéndolas a su hábitat.
Intrigado por esta forma de actuar, se acercó a el, lo saludó y le preguntó qué estaba haciendo.
Devuelvo estas estrellas de nuevo al océano, el lugar al que pertenecen, le contestó.
Cuando baja la marea, quedan atrapadas en la arena y, si no las lanzo al mar, su muerte
es más que segura, continuó explicándole.
Tienes razón- le contestó el hombre-, pero seguro que hay miles de estrellas de mar en
la orilla de esta playa y te resultará imposible
recogerlas todas. Además, esto mismo está
sucediendo en miles de playas a lo largo de
todo el planeta. ¡No te das cuenta de que tu
esfuerzo no tiene ningún sentido, que por mucho que te esfuerces su destino es morir.!
Entonces, como si no oyera lo que aquel individuo le estaba contando, el salvador de
estrellas de mar se agachó, recogió, una más
y la lanzó con todas sus fuerzas a las profundidades del océano respondiéndole:
¡Para ésta sí ha tenido sentido!
La moraleja de esta historia es clara; cualquier gesto, por insignificante que parezca,
vale la pena para hacer mejor el mundo.
CUENTO
El león y los tres bueyes
Había, hace tiempo inmemorial, tres bueyes que eran tan amigos que siempre salían a pastar juntos y así permanecían todo el día.
En la misma colina, vivía un león hambriento
que sólo deseaba híncarles el diente.
Pero como siempre eran una piña, resultaba imposible atacarlos sin salir malherido del enfrentamiento.
Transcurrieron unos días y, por fin, el león creyó haber encontrado el plan perfecto para
separar a los tres bueyes y lograr su propósito.
Se dedicó a contarles, uno por uno, mentiras e infundios sobre los otros, con el único y perverso fin de enemistarlos.
Y tan persuasivo fue el felino que, al día
siguiente, los bueyes salieron a pastar por separado, desconfíando de sus amigos sin haber comprobado, en ningún momento, si lo
que aseguraba el león sobre ellos era cierto
o no.
Si hubiesen permanecido juntos y ajenos a las
habladurías, si hubieran hecho oídos sordos de las opiniones falsas sobre sus amigos, aún estarían vivos.
Porque la unión hace la fuerza y la discordia
la debilita.
PENSAMIENTOS
PENSAMIENTOS
Purifica tus intereses.
Haz una lista de los motivos por los cuales has vivido hasta el momento presente, las cosas que realmente buscas e intentas conseguir.
Compara esa lista con aquellos valores humanos que admiras en otras personas, modelos de la humanidad, y que consideras importantes para ti: dignidad, tolerancia, comprensión, sabiduría paciencia, amabilidad,
perdón, sinceridad, disponibilidad, gratitud, humildad....Elimina de la primera lista todo aquello que no te haga crecer en los valores
que has designado como propios en la segunda.
Contra el utilitarismo dominante, cultiva una
disposición a disfrutar de las cosas porque si,
sin buscar en ellas ninguna contraprestación.
Lee un libro o un poema por el mero placer
de leerlos, disfruta de un paisaje o una pieza
musical; aprende y estudia cosas solo por el
hecho de aprenderlas, aunque no tengan que
ver con tus intereses; disfruta con cada descubrimiento que hagas, con cada ofrecimiento de la naturaleza.
Esta receptividad abrirá tu mente y ampliará tu sabiduría, desarrollará tu capacidad de escucha y de observación, tu tolerancia y tu
comprensión.
Purifica tus intereses.
Haz una lista de los motivos por los cuales has vivido hasta el momento presente, las cosas que realmente buscas e intentas conseguir.
Compara esa lista con aquellos valores humanos que admiras en otras personas, modelos de la humanidad, y que consideras importantes para ti: dignidad, tolerancia, comprensión, sabiduría paciencia, amabilidad,
perdón, sinceridad, disponibilidad, gratitud, humildad....Elimina de la primera lista todo aquello que no te haga crecer en los valores
que has designado como propios en la segunda.
Contra el utilitarismo dominante, cultiva una
disposición a disfrutar de las cosas porque si,
sin buscar en ellas ninguna contraprestación.
Lee un libro o un poema por el mero placer
de leerlos, disfruta de un paisaje o una pieza
musical; aprende y estudia cosas solo por el
hecho de aprenderlas, aunque no tengan que
ver con tus intereses; disfruta con cada descubrimiento que hagas, con cada ofrecimiento de la naturaleza.
Esta receptividad abrirá tu mente y ampliará tu sabiduría, desarrollará tu capacidad de escucha y de observación, tu tolerancia y tu
comprensión.
CUENTO
El picador de piedra
Un humilde picador de piedra vivía siempre con el deseo de convertirse en un hombre rico y poderoso.
Un día expresó su deseo en voz alta y se hizo realidad.
Fue feliz hasta el día que conoció a un hombre más rico.
Pidió entonces, ser tan poderoso como él y
también le fue concedido.
Pronto se dio cuenta de que por su condición se había creado muchos enemigos y tuvo miedo.
Después de ver a un samurai luchando, pensó
que lo mejor seria transformarse en uno.
Y así fue.
pero aun siendo un temido guerrero, sus adversarios aumentaron.
Una mañana se sorprendió mirando al sol y
pensó. El sí es superior. Nadie puede hacerle daño. ¡Quiero ser el sol!
Su deseo le fue concedido. Pero una nube le entorpeció la visión y pensó que ella sí que era poderosa.
Así que se volvió nube.
Sin embargo, el viento le arrastró con su fuerza y el antiguo picador volvió a desilusionarse hasta que logró ser el viento.
Quiso entonces mover una roca y no pudo:
"¡Ella sí es realmente fuerte"!
Se hizo piedra y se sintió invencible porque creía que no había nada más fuerte que el en todo el universo.
Pero apareció un picador de piedra que tallaba la roca como quería.
Entonces se dio cuenta de que su condición inicial no era tan mala como pensaba y que
lo mejor sería volver a ser un simple picador
de piedra.
Un humilde picador de piedra vivía siempre con el deseo de convertirse en un hombre rico y poderoso.
Un día expresó su deseo en voz alta y se hizo realidad.
Fue feliz hasta el día que conoció a un hombre más rico.
Pidió entonces, ser tan poderoso como él y
también le fue concedido.
Pronto se dio cuenta de que por su condición se había creado muchos enemigos y tuvo miedo.
Después de ver a un samurai luchando, pensó
que lo mejor seria transformarse en uno.
Y así fue.
pero aun siendo un temido guerrero, sus adversarios aumentaron.
Una mañana se sorprendió mirando al sol y
pensó. El sí es superior. Nadie puede hacerle daño. ¡Quiero ser el sol!
Su deseo le fue concedido. Pero una nube le entorpeció la visión y pensó que ella sí que era poderosa.
Así que se volvió nube.
Sin embargo, el viento le arrastró con su fuerza y el antiguo picador volvió a desilusionarse hasta que logró ser el viento.
Quiso entonces mover una roca y no pudo:
"¡Ella sí es realmente fuerte"!
Se hizo piedra y se sintió invencible porque creía que no había nada más fuerte que el en todo el universo.
Pero apareció un picador de piedra que tallaba la roca como quería.
Entonces se dio cuenta de que su condición inicial no era tan mala como pensaba y que
lo mejor sería volver a ser un simple picador
de piedra.
PENSAMIENTOS
PENSAMIENTOS
No cuentes las derrotas más que como anticipo del acierto, como entrenamiento necesario para obtener la victoria.
No hay tarea ni dedicación que no requiera práctica y esfuerzo, que no comporte una dificultad que hay que vencer a fuerza de tesón y perseverancia.
La capacidad de dominar todas las dificultades, de conservar y aumentar la confianza en si mismo y la fe en su futuro, es el mejor instrumento para forjarse una personalidad fuerte.
Vuelve tu mirada sobre aquellos momentos de
sufrimiento, aburrimiento o desesperanza que
han dejado una señal en tu alma y piensa en aquellas personas que te han ayudado a sobrellevar y superar ese malestar: una mano,
una caricia, una palabra de consuelo, un gesto de apoyo, una compañía, un silencio comprensivo, el ejemplo de coraje de una persona en tu misma situación...
Son ángeles que han pasado por tu vida.
Da gracias por ellos.
No cuentes las derrotas más que como anticipo del acierto, como entrenamiento necesario para obtener la victoria.
No hay tarea ni dedicación que no requiera práctica y esfuerzo, que no comporte una dificultad que hay que vencer a fuerza de tesón y perseverancia.
La capacidad de dominar todas las dificultades, de conservar y aumentar la confianza en si mismo y la fe en su futuro, es el mejor instrumento para forjarse una personalidad fuerte.
Vuelve tu mirada sobre aquellos momentos de
sufrimiento, aburrimiento o desesperanza que
han dejado una señal en tu alma y piensa en aquellas personas que te han ayudado a sobrellevar y superar ese malestar: una mano,
una caricia, una palabra de consuelo, un gesto de apoyo, una compañía, un silencio comprensivo, el ejemplo de coraje de una persona en tu misma situación...
Son ángeles que han pasado por tu vida.
Da gracias por ellos.
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