Un café con los amigos, despertarte con un beso, un consejo de tu padre, el cuídate de mamá. La felicidad está ahí. ¿Donde estás buscando?
Si en la vida, tu única oración fuera "gracias
con ella sería suficiente.
Cuanto más celebres tu vida más habrá en tu vida para celebrar.
Me enamoré de la vida, probablemente sea la
única que no me deje antes de que la deje yo
Siempre hay que encontrar el tiempo para agradecer a las personas que hacen una diferencia en nuestras vidas.
Se puede experimentar tanta alegría al proporcionar ayuda a alguien, que sienten ganas de darle gracias.
Con actitud positiva tus problemas se vuelven
retos, tus obstáculos enseñanzas,y tus sueños realidad.
Lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quién tenemos.
La gratitud es la memoria del corazón.
Párate, mira a tu alrededor.
¿Te das cuenta lo que tienes que agradecer?
La luz, la paz, el amor, los amigos...
La gratitud convierte la negación en aceptación, el caos en orden, la confusión en
claridad...le da sentido a nuestro pasado, trae
paz a nuestro presente, y crea una visión para
el futuro.
REFLEXIONES PARA LEER EN FAMILIA
Si tienes tristeza, alégrate.
La Navidad es Gozo
Si tienes enemigos, reconciliate
La Navidad es Paz
Si tienes amigos, búscalos
La Navidad es Encuentro
Si tienes pobres a tu lado, ayúdales
La Navidad es Dar
Si tienes orgullosa soberbia, sepúltala
La Navidad es Humildad
Si tienes deudas, págalas
La Navidad es Justicia
Si tienes maldad y pecado,
arrepiéntete y cambia
La Navidad es conversión y Gracia
Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu Farol!
La Navidad es Luz
Si tienes resentimientos Olvidalos
La Navidad es perdón
Feliz Navidad
lL
La Navidad es Gozo
Si tienes enemigos, reconciliate
La Navidad es Paz
Si tienes amigos, búscalos
La Navidad es Encuentro
Si tienes pobres a tu lado, ayúdales
La Navidad es Dar
Si tienes orgullosa soberbia, sepúltala
La Navidad es Humildad
Si tienes deudas, págalas
La Navidad es Justicia
Si tienes maldad y pecado,
arrepiéntete y cambia
La Navidad es conversión y Gracia
Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu Farol!
La Navidad es Luz
Si tienes resentimientos Olvidalos
La Navidad es perdón
Feliz Navidad
lL
PENSAMIENTOS
No puedes elegir el día esta nublo o soleado,
pero si puedes elegir sufrirlo o disfrutarlo
elige lo mejor que hay en mi vida.
Se corrige en privado, Se felicita en publico.
Lo que tu das, eso recibirás!!
Debemos leer despacio y meditar. Entonces la lectura será como la lluvia menuda, que no se
pierde ni una gota.
No digamos que no tenemos tiempo para leer,
ni para meditar, aunque solo sea cinco minutos
cada día. No tenemos tiempo porque no damos importancia a la lectura ni a la meditación.
Si pensáramos que entre todos los negocios el
más importante es el de nuestra alma, procederíamos de otra manera.
Para unos morir es el fin. Para otros el principio. Los primeros consideran la muerte
como un neufragio. Los segundos, como la llegada al puerto deseado.
pero si puedes elegir sufrirlo o disfrutarlo
elige lo mejor que hay en mi vida.
Se corrige en privado, Se felicita en publico.
Lo que tu das, eso recibirás!!
Debemos leer despacio y meditar. Entonces la lectura será como la lluvia menuda, que no se
pierde ni una gota.
No digamos que no tenemos tiempo para leer,
ni para meditar, aunque solo sea cinco minutos
cada día. No tenemos tiempo porque no damos importancia a la lectura ni a la meditación.
Si pensáramos que entre todos los negocios el
más importante es el de nuestra alma, procederíamos de otra manera.
Para unos morir es el fin. Para otros el principio. Los primeros consideran la muerte
como un neufragio. Los segundos, como la llegada al puerto deseado.
LA MADERA DE SÁNDALO
Un hombre al que habían hablado de un exótico árbol, el sándalo, del que emanaba un perfume muy especial, estaba tan obsesionado
con poseer un trozo de esta madera que empezó a ponerse en contacto con todos sus amigos.
El primero al que consultó fue a su maestro,
un hombre a quien tenía en alta consideración
y cuya sabiduría siempre le había admirado.
Este no le dio ninguna orientación sobre dónde podría conseguir lo que buscaba, pero a cambio le regaló un lápiz.
Decepcionado con esa visita, el hombre decidió
ponerse a escribirles cartas a todos sus conocidos con la esperanza de que alguno de
ellos podría orientarle o quién sabe, incluso enviarle un trozo de la madera con la que soñaba.
Esperó y esperó, pero nadie respondió sus cartas. Por ello, llegó a pensar que su petición, pese a no parecer nada del otro mundo, estaba muy lejos de cumplirse.
Sin embargo, un día que estaba pensativo ante
el papel, empezó a mordisquear el lápiz y notó
con sorpresa cómo desprendía un dulce perfume de sándalo.
Sin sospecharlo, lo que él buscaba con tanta insistencia lo tenia entre sus propias manos.
Y eso mismo es lo que sucede; creemos que
allaremos lejos aquello que anhelamos, cuando
muchas veces lo tenemos delante de nosotros.
con poseer un trozo de esta madera que empezó a ponerse en contacto con todos sus amigos.
El primero al que consultó fue a su maestro,
un hombre a quien tenía en alta consideración
y cuya sabiduría siempre le había admirado.
Este no le dio ninguna orientación sobre dónde podría conseguir lo que buscaba, pero a cambio le regaló un lápiz.
Decepcionado con esa visita, el hombre decidió
ponerse a escribirles cartas a todos sus conocidos con la esperanza de que alguno de
ellos podría orientarle o quién sabe, incluso enviarle un trozo de la madera con la que soñaba.
Esperó y esperó, pero nadie respondió sus cartas. Por ello, llegó a pensar que su petición, pese a no parecer nada del otro mundo, estaba muy lejos de cumplirse.
Sin embargo, un día que estaba pensativo ante
el papel, empezó a mordisquear el lápiz y notó
con sorpresa cómo desprendía un dulce perfume de sándalo.
Sin sospecharlo, lo que él buscaba con tanta insistencia lo tenia entre sus propias manos.
Y eso mismo es lo que sucede; creemos que
allaremos lejos aquello que anhelamos, cuando
muchas veces lo tenemos delante de nosotros.
EL SUELDO DE PAPÁ CUENTO
Erase una vez un niño que esperaba ansioso la vuelta de su padre del trabajo.
En cuanto llegó, corrió hacia él y le preguntó:
"Papi, ¿cuánto dinero te pagan por hora de trabajo?". El padre le miró con expresión severa y le replicó.
"Mira, hijo, eso ni tu ni tu madre lo sabe.
Anda, no me molestes más, que estoy cansado".
El pequeño insistió. "Pero, papá, sólo es una pregunta. ¿Cuanto ganas por hora?"
La reacción de su progenitor se suavizó y le respondió explicándole que le pagaban 20 (-s
por hora. ¿Y me podrías prestar 10 euros?.
inquirió el chaval.
Al escuchar la pregunta, el padre montó en cólera y le dijo: "¡Así que por eso querías saber lo que gano! ¡Vete a dormir y no molestes! ¡Eres un interesado!"
Tras meditar sobre lo sucedido con el niño,
el hombre se sintió culpable y pensó que el chico tal vez sólo quería comprar algo.
Para descargar su conciencia, fue a su cuarto
y le dio los 10 euros que le había pedido.
¡Gracias! exclamó con alegría el pequeño sacando de debajo de su almohada otro billete
de 10 y diciéndole: "Ya tengo 20 euros, ¿ me
podrías vender una hora de tu tiempo?" El
hombre se quedó de piedra y se sintió fatal.
porque se dio cuenta de que apenas estaba con su hijo y de que, muchas veces, perdía el
tiempo en otras cosas sin darse cuenta de que el pequeño era lo más importante de su vida.
En cuanto llegó, corrió hacia él y le preguntó:
"Papi, ¿cuánto dinero te pagan por hora de trabajo?". El padre le miró con expresión severa y le replicó.
"Mira, hijo, eso ni tu ni tu madre lo sabe.
Anda, no me molestes más, que estoy cansado".
El pequeño insistió. "Pero, papá, sólo es una pregunta. ¿Cuanto ganas por hora?"
La reacción de su progenitor se suavizó y le respondió explicándole que le pagaban 20 (-s
por hora. ¿Y me podrías prestar 10 euros?.
inquirió el chaval.
Al escuchar la pregunta, el padre montó en cólera y le dijo: "¡Así que por eso querías saber lo que gano! ¡Vete a dormir y no molestes! ¡Eres un interesado!"
Tras meditar sobre lo sucedido con el niño,
el hombre se sintió culpable y pensó que el chico tal vez sólo quería comprar algo.
Para descargar su conciencia, fue a su cuarto
y le dio los 10 euros que le había pedido.
¡Gracias! exclamó con alegría el pequeño sacando de debajo de su almohada otro billete
de 10 y diciéndole: "Ya tengo 20 euros, ¿ me
podrías vender una hora de tu tiempo?" El
hombre se quedó de piedra y se sintió fatal.
porque se dio cuenta de que apenas estaba con su hijo y de que, muchas veces, perdía el
tiempo en otras cosas sin darse cuenta de que el pequeño era lo más importante de su vida.
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