LO MAS IMPORTANTE
VERDADES PARCIALES
Se cuenta que un profeta, acompañado de todos sus discípulos llego a la ciudad para difundir sus doctrinas y hacer a sus habitantes un poco mas sabios.
A los pocos días de abrir las puertas de la escuela en la que se había instalado, se les unió un estudiante que dijo
-"Señor, en esta ciudad, reina la frivolidad, a nadie le interesa saber. Si pretendéis inculcar alguna idea en sus corazones, vais a tener un duro trabajo".
El maestro que les estaba escuchando atentamente, le contesto:
-Tienes razón. Ese mismo día ,llamo a la puerta de esta comunidad otro muchacho que con una amplia sonrisa, se dirigió al profeta con estas palabras "Señor habéis llegado a la ciudad ideal para acogeros aquí la gente hierve de deseos por conocer la doctrina verdadera".
-El maestro sonrió complacido y de nuevo comento "tienes razón"
Uno de los discípulos contrariado, le dijo al profeta -¿Por qué les contestas siempre lo mismo?. No puede ser que ambos tengan razón.
-A lo que el sabio respondió. "Cada hombre ve el mundo de una manera distinta. Unos solo reparan en lo malo y otros en lo bueno .¿Piensas que se equivocan? No creas que me han engañado solo me han dicho una verdad incompleta.
HE ENCONTRADO UNA FUENTE
He encontrado una fuente en el coraje incansable de tu hacer, y en la confianza que depositas en los imposibles de este mundo. He encontrado una fuente en la ternura de la fragilidad, en la osadía de la intrepidez, en el riesgo de la aventura, en la locura de la entrega, en la alegría serena ante el fracaso y en la paz de tu dolor.
Si, he encontrado una fuente en tu ser y tu no sabias que la tenias, pero has bebido, igual que yo, sorbos de vida y esperanza que ahora colman el paso cansado de toda alteridad.
¡¡Bendita el agua que de tu fuente brota y bendita tu por acogerla!!
Mar Galceran
EL HOMBRE DESCONFIADO
Por suerte, toparon con una vieja carreta llena de comida en latas. Tras muchos intentos, no consiguieron abrir ninguna, así que decidieron que uno de los dos regresara al pueblo a por un abrelatas y agua mientras el otro se quedaba vigilando la carreta.
Al quinto día, preocupado y casi moribundo, el hombre que se había quedado decidió abrir una de las latas para no morir de hambre. Con las pocas fuerzas que le quedaban levanto una piedra y cuando estaba a punto de lanzar sobre la lata, apareció detrás de una roca su compañero gritando:
- ¡Detente, traidor!
- ¡Por fin llegaste!
- ¿Qué te paso? le replicó el otro hombre.
- Nunca me fui porque sabia que no me podía fiar de ti. Me escondí detrás de unas rocas y ahora te he pillado, le dijo.
- Pues por tu desconfianza estamos condenados a morir, le recrimino su compañero.
En más de una ocasión hemos podido ser traicionados por alguien, pero tal como ocurre en el cuento, si siempre desconfiamos de todo el mundo las consecuencias pueden ser nefastas.
DEJA A LA GENTE DESAHOGARSE
Es bueno dejar a la gente que se desahogue. El agua estancada se pudre. Es bueno dejar a la gente que abra la llave de escape y eche fuera sus penas. Un amigo que viaja bastante en taxi nos cuenta que solía preguntar a los taxistas: ¿Cómo le va? Y entonces soltaba una letanía de problemas: los impuestos, las averías, la gasolina, alguna multa, catorce horas pegado al volante. Hasta que un día, cansado de oír miserias cambio de táctica. En vez de preguntar a los amigos como te va -ya se que tiene problemas - les pregunta: "Además de mal. ¿Cómo te va? Y es curioso.
Le sorprende mi pregunta. Y se pone a contarme: Pues mira, no me va muy bien, pero tampoco tan mal, vamos tirando. Ya sabes, Dios aprieta , pero no ahoga".
Y veo que sonríen y que crece en ellos la esperanza.