SOCRATES

A Sócrates lo condenaron a muerte por investigar lo que hay bajo la tierra y lo que hay bajo el cielo y de discurrir con todos y acerca de todo. Dicen que alguna vez se le escucho decir "Son las nubes y no Zeus, quienes provocan la lluvia, dé otro modo, si solo dependiera de  Zeus, veríamos llover también cuando esta sereno. "Eran demasiados los  que se sentían estúpidos ante el, y nadie es mas vengativo que quien se da cuenta  que es inferior.

                                                                                                     

FRASES MOTIVADORAS

 Cada  mañana al, despertar tienes dos opciones, seguir  quejándote de todo lo malo que pasa en tu vida, o pensar nuevas  acciones para cambiarla.

Quizás hoy cometas un error, pero mañana será una experiencia de valor.

LA GAVIOTA Y LA ALMEJA

        

En una solitaria playa, una almeja se disponía a abrir  sus conchas para refrescarse al sol cuando, cuando de repente, una hambrienta gaviota que sobrevolaba la arena se abalanzo sin piedad sobre ella.. Sin embargo, la almeja fue más rápida que se cerró de golpe, atrapando el pico del ave, que no paraba de intentar en zafarse, moviendo las alas aceleradamente

¡Suéltame  ya o morirás  aquí derretida al sol!

Le dijo, muy rabiosa la gaviota. ¿Yo derretida?

Tu deja de picarme o te aseguro que no podrás salir nunca de aquí  y ya verás cuál de las dos muere antes-le contesto aún más enfadada la almeja. Y, como ninguna de las dos cedía, se pasaron un buen rato discutiendo  hasta que un pescador que pasaba por allí, al ver a la gaviota y a la almeja inmovilizadas, las atrapo y se las llevo a las dos a casa como cena para esa misma noche.

Esta historia nos enseña que, en ocasiones, la terquedad no sirve para nada. Y es que, si en una disputa ninguno decide ceder, todos pueden acabar mal parados.  


PENSAMIENTOS


Que tus despertares te despierten. Y que al  despertarte el día que comienza te entusiasme y que jamás se transformen en rutinarios, los rayos de sol que se filtran por tu ventana cada amanecer. 

Que tengas la lucidez de concentrarte y rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.

Que no te olvides de saborear la comida detenidamente aunque solo sea agua y pan.

Que encuentres algún momento en el día aunque sea breve y corto para elevar tu mirada hacia lo alto y agradecer por el milagro por la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno que es la salud.                                 

Que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos y que tus abrazos abracen y que tus besos besen.

Que los atardeceres no dejen de sorprenderte, y que nunca dejes de maravillarte.

Que llegues cansada/o y satisfecho/a al anochecer por la tarea realizada durante el día.

Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos

Que no confundas tu trabajo con la vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio, y que no te creas mas que nadie porque solo los ignorantes desconocen que no somos mas que polvo y ceniza.

Que no te olvides ni por un instante, que cada segundo de la vida es un regalo, un obsequio, y que si fuéramos realmente valientes, bailaríamos de alegría al tomar conciencia de ellos.

Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos abraza y nos bendice.                                                                                                                                        

UN CAGREJO DE MAR Y LA ZORRA

 Un cangrejo de mar vivía en los arrecifes de coral con su familia. De vez en cuando subían a la superficie para buscar conchas o tomar el sol pero siempre regresaban al lugar donde pertenecían. Sin embargo, el cangrejo no era feliz. “Estoy cansado de ver siempre estas barreras de coral.¿Por que no podemos  vivir allá arriba, en la playa?”, decía.” Por que  nosotros somos de aquí. Nuestro hogar es hermoso y seguro.  En la superficie hay montones de peligros. Si los animales no nos devoran. son los humanos los que nos pescan y nos cocinan”, le respondió uno de sus hermanos. Pero el cangrejo seguía soñando con vivir en la superficie. Llego el día en que creció lo suficiente como para ser independiente y decidió mudarse a la playa instalándose dentro de una concha. Un día salió a tomar el sol y una zorra que pasaba por allí para buscar comida para sus cachorros salto sobre el y lo atrapo entre sus fauces. “Me merezco todo esto por tratar de comportarme como  un ser de tierra. No hay lugar mas seguro que el hogar”, se lamentó.  

Esta historia nos enseña que, si en algún momento queremos abandonar nuestro hogar, antes debemos tomar precauciones porque no sabemos lo que nos espera.