Un temible león tenia atemorizados a todos los animales de bosque porque devoraba a todo aquel que se cruzaba en su camino. Los habitantes del bosque le propusieron un acuerdo: cada dia le enviarían un animal a condición de que dejara a los demás tranquilos. El león acepto pensando que así se ahorraría el esfuerzo de salir a cazar, y durante un tiempo el trato se mantuvo.
Cuando le toco el turno al conejo, no solo acudió asustado, sino que incluso llego tarde, lo que enfureció al león: -¿Por que llegas tarde?-rugió el león enfadado.
-Perdón señor -respondió el conejo-En el camino encontré a otro león que decía ser el rey del bosque. No me dejaba pasar y aseguro que usted no era el verdadero rey.
El león se enfureció muchísimo.
-¡Llévame hasta el!,¡ le demostrare quien es el verdadero rey!, grito.
El conejo llevo al león hasta un pozo profundo lleno de agua.
-¡Esta ahí dentro señor!-dijo el conejo,
El león se asomo al pozo y vio su propio reflejo en el agua. Creyendo que era el otro león rugió con todas sus fuerzas.
Desde el fondo del pozo el eco devolvió su rugido.
-¿Te atreves a desafiarme?- grito el león, furioso salto dentro del pozo para atacar a su supuesto rival y quedo atrapado.
El pequeño conejo regreso al bosque y conto a todos los animales lo que había sucedido. Todos celebraron su valentía y su inteligencia.
Moraleja:
La inteligencia puede vencer a la fuerza y no debemos subestimar a nadie por ser pequeño. Aunque el conejo era pequeño su inteligencia y valentía consiguieron lo que la fuerza de los demás animales no había podido lograr.