Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y, llegados a un determinado punto del viaje, se pusieron a discutir.
El ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis, donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado estuvo a punto de ahogarse, pero fue salvado por el amigo.
Al recuperarse, tomó un estilete y escribió en
una piedra:
"Hoy, mi mejor amigo me salvo la vida".
Intrigado, el amigo preguntó:
-¿Por qué, después de que te lastimé, escribiste
en la arena, y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo el otro amigo respondió.
-Cuando un gran amigo nos ofende, debemos
escribir en la arena, donde el viento del olvido
y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo.
Pero cuando nos sucede algo grande, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, de donde ningún viento del mundo podrá borrarlo.
CUENTO DOS LOBOS
Una mañana, un viejo indio cherokee le hablo a su nieto sobre una batalla que se libra en el interior de las personas.
Le dijo: "Hijo mio, la batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros.
Uno es malvado. Es ira, envidia, celos, tristeza,
pesar, avaricia, arrogancia, autocompasión, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, falso,
orgullo, superioridad y ego.
El otro es bueno. Es alegría, paz, amor esperanza, serenidad, humildad, bondad, benevolencia, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe."
El nieto se quedó en silencio, meditando, y luego preguntó a su abuelo: "¿Qué lobo gana?".
El viejo cherokee respondió: "Aquel al que tu alimentes".
Le dijo: "Hijo mio, la batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros.
Uno es malvado. Es ira, envidia, celos, tristeza,
pesar, avaricia, arrogancia, autocompasión, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, falso,
orgullo, superioridad y ego.
El otro es bueno. Es alegría, paz, amor esperanza, serenidad, humildad, bondad, benevolencia, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe."
El nieto se quedó en silencio, meditando, y luego preguntó a su abuelo: "¿Qué lobo gana?".
El viejo cherokee respondió: "Aquel al que tu alimentes".
PENSAMIENTOS
En la vida ni se gana ni se pierde, ni se fracasa ni se triunfa.
En la vida se aprende, se crece, se descubre; se
escribe, borra y reescribe, se hila, se deshila y se vuelve a hilar.
Haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho.
Dentro de veinte años probablemente estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste. Así que suelta amarras Navega lejos del puerto, Atrapa los vientos favorables en tus velas.Explora Sueña Descubre.
La gratitud es una valiosa moneda que tenemos y podemos pasar a los demás sin temor a la quiebra.
Estoy agradecida por noches que se hicieron
mañanas, amigos que se volvieron familia y por sueños que se hicieron realidad.
En la vida se aprende, se crece, se descubre; se
escribe, borra y reescribe, se hila, se deshila y se vuelve a hilar.
Haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te gustaría haber hecho.
Dentro de veinte años probablemente estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste. Así que suelta amarras Navega lejos del puerto, Atrapa los vientos favorables en tus velas.Explora Sueña Descubre.
La gratitud es una valiosa moneda que tenemos y podemos pasar a los demás sin temor a la quiebra.
Estoy agradecida por noches que se hicieron
mañanas, amigos que se volvieron familia y por sueños que se hicieron realidad.
CUENTO EL LEÓN Y EL RATÓN
Un enorme león se hallaba un día durmiendo
al sol cuando un pequeño ratón tropezó con su zarpa y lo despertó.
El león iba a engullirlo cuando el pequeño ratón gritó:
-¡Oh, por favor, déjame ir! Algún día puedo ayudarte...
El león se río ante la idea de que el pequeño
ratón pudiera ayudarle, pero tenía buen corazón y lo dejó en libertad.
Algún tiempo después, el león quedó atrapado en una red. Tiró y se revolvió con todas sus fuerzas, pero las cuerdas eran demasiado fuertes. Dio un potente rugido.
El ratón lo oyó y corrió hacia él.
-Tranquilo, querido león, yo te pondré en libertad. Roeré las cuerdas.
Con sus afilados dientes, el ratón cortó las cuerdas, y el león se salvó de la red.
-Una vez te reíste de mi- dijo el ratón-Creias
que yo era demasiado pequeño para ayudarte.
Pero, como ves, debes la vida a un pequeño y
humilde ratón.
al sol cuando un pequeño ratón tropezó con su zarpa y lo despertó.
El león iba a engullirlo cuando el pequeño ratón gritó:
-¡Oh, por favor, déjame ir! Algún día puedo ayudarte...
El león se río ante la idea de que el pequeño
ratón pudiera ayudarle, pero tenía buen corazón y lo dejó en libertad.
Algún tiempo después, el león quedó atrapado en una red. Tiró y se revolvió con todas sus fuerzas, pero las cuerdas eran demasiado fuertes. Dio un potente rugido.
El ratón lo oyó y corrió hacia él.
-Tranquilo, querido león, yo te pondré en libertad. Roeré las cuerdas.
Con sus afilados dientes, el ratón cortó las cuerdas, y el león se salvó de la red.
-Una vez te reíste de mi- dijo el ratón-Creias
que yo era demasiado pequeño para ayudarte.
Pero, como ves, debes la vida a un pequeño y
humilde ratón.
LAS PENULTIMAS COSAS
Haz que aprendamos a callar
dentro y fuera de nosotros
para que nos preparemos a escuchar
la música infinita de tu silencio.
Haz que aprendamos a descansar,
para acostumbrarnos más fácilmente
al descanso eterno, no siempre merecido,
y hacia el cual vamos todos.
Que aprendamos a contemplar
las maravillas de tus criaturas,
para acostumbrarnos, desde ahora,
a gozar de tu beatifícante visión.
Que aprendamos sobre todo a amar
a toda gente, cercana y lejana,
para realizar ya el anhelo de amarnos
unos a otros como tú nos has amado.
Por eso, haz que aprendamos, desde ahora,
a callar, a descansar,a contemplar, a amar.
dentro y fuera de nosotros
para que nos preparemos a escuchar
la música infinita de tu silencio.
Haz que aprendamos a descansar,
para acostumbrarnos más fácilmente
al descanso eterno, no siempre merecido,
y hacia el cual vamos todos.
Que aprendamos a contemplar
las maravillas de tus criaturas,
para acostumbrarnos, desde ahora,
a gozar de tu beatifícante visión.
Que aprendamos sobre todo a amar
a toda gente, cercana y lejana,
para realizar ya el anhelo de amarnos
unos a otros como tú nos has amado.
Por eso, haz que aprendamos, desde ahora,
a callar, a descansar,a contemplar, a amar.
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