No te dejes llevar por el odio, el rencor, los celos, los malos deseos o sentimientos.
No te dejes intoxicar por estas emociones, porque eso conlleva muchas complicaciones y contamina todo nuestro cerebro.
Tenemos la manía de resaltar las faltas de los
demás. Aquello de ver la paja en el ojo ajeno..
Deberíamos mirarnos al espejo y ver nuestros defectos, que a veces son mayores.
Es decir, ver la viga en el nuestro, así no criticaríamos tan fácilmente.
En vez de condenar a los demás, deberíamos
tratar de comprenderlos y sentir compasión por sus defectos. Ellos, igual que nosotros,
actúan en función de las experiencias vividas.
Si estuviésemos en su piel, quizás actuaríamos
de la misma manera.
Procura sonreír abiertamente o esbozar una sonrisa, hasta conseguir que tu semblante llame de forma agradable la atención de quien te mire. La sonrisa te procurará bienestar y emitirás buenas vibraciones, por lo
que los demás te responderán favorablemente.
Tus objetivos has de ponerlos tú, no dejes que
sean los demás quienes te los impongan.
Solamente tú puedes establecerlos y conquistarlos, aunque eso no te impide fijarte
en cómo actúan los demás ni pedir su ayuda si la necesitas.
EL GRILLO Y LA MONEDA CUENTO
Un sabio indio tenía un amigo íntimo en una ciudad donde la gente tenía fama de ser muy tacaña.
El sabio decidió visitar a su amigo para comprobar de primera mano el motivo de dicha fama. Y así lo hizo.
Mientras ambos visitaban la ciudad tacaña, el
sabio indio atraía la atención con su cara oscura color chocolate, su negra barba y su turbante amarillo. Y el lugareño caminaba a su lado, orgulloso de tener un amigo tan exótico. De repente, mientras paseaban, el indio
se detuvo en medio de una gran avenida y dijo
-Por casualidad, ¿oyes tú lo que estoy oyendo yo? El lugareño, un tanto sorprendido, aguzó el oído todo lo que pudo, pero confesó que no oía más que el ruido del tráfico y de la gente que pasaba.
-Por aquí cerca hay un grillo cantando- dijo el indio, seguro de sí mismo.
-Te equivocas, contestó el lugareño. Yo solo oigo el trafico de los coches y el ruido de la
ciudad. Además, ¿qué iba a hacer un grillo por aquí?
-Estoy completamente seguro. Oigo el canto de
un grillo respondió el indio.
Y, sin pensarlo más se puso a buscar entre las
hojas de algunos arbustos y en los ramilletes
de flores de los quioscos.
Al poco rato señaló al amigo, que lo miraba sin dar crédito a sus ojos, un pequeño insecto,
un magnifico ejemplar de grillo cantarín camuflado entre las hojas verdes y rezongando contra quienes venían a estorbar su magnifico concierto.
-¿Ves como era un grillo?- dijo el sabio indio.
-Tienes razón -admitió el lugareño-. Vosotros, los indios, tenéis el oído mucho más finos que
nosotros...
Te equivocas -replicó el sabio indio sonriendo-
Fíjate- y el indio sacó una pequeña moneda del bolsillo y, como por descuido, la dejó caer
en la acera. Enseguida le echaron el ojo cuatro o cinco personas.
-¿Has visto?- replicó el indio-.La moneda, al caer, ha hecho un sonido más débil y tenue que el canto del grillo. Y,sin embargo,
¿te has dado cuenta de cómo lo han oído?
El sabio decidió visitar a su amigo para comprobar de primera mano el motivo de dicha fama. Y así lo hizo.
Mientras ambos visitaban la ciudad tacaña, el
sabio indio atraía la atención con su cara oscura color chocolate, su negra barba y su turbante amarillo. Y el lugareño caminaba a su lado, orgulloso de tener un amigo tan exótico. De repente, mientras paseaban, el indio
se detuvo en medio de una gran avenida y dijo
-Por casualidad, ¿oyes tú lo que estoy oyendo yo? El lugareño, un tanto sorprendido, aguzó el oído todo lo que pudo, pero confesó que no oía más que el ruido del tráfico y de la gente que pasaba.
-Por aquí cerca hay un grillo cantando- dijo el indio, seguro de sí mismo.
-Te equivocas, contestó el lugareño. Yo solo oigo el trafico de los coches y el ruido de la
ciudad. Además, ¿qué iba a hacer un grillo por aquí?
-Estoy completamente seguro. Oigo el canto de
un grillo respondió el indio.
Y, sin pensarlo más se puso a buscar entre las
hojas de algunos arbustos y en los ramilletes
de flores de los quioscos.
Al poco rato señaló al amigo, que lo miraba sin dar crédito a sus ojos, un pequeño insecto,
un magnifico ejemplar de grillo cantarín camuflado entre las hojas verdes y rezongando contra quienes venían a estorbar su magnifico concierto.
-¿Ves como era un grillo?- dijo el sabio indio.
-Tienes razón -admitió el lugareño-. Vosotros, los indios, tenéis el oído mucho más finos que
nosotros...
Te equivocas -replicó el sabio indio sonriendo-
Fíjate- y el indio sacó una pequeña moneda del bolsillo y, como por descuido, la dejó caer
en la acera. Enseguida le echaron el ojo cuatro o cinco personas.
-¿Has visto?- replicó el indio-.La moneda, al caer, ha hecho un sonido más débil y tenue que el canto del grillo. Y,sin embargo,
¿te has dado cuenta de cómo lo han oído?
PENSAMIENTOS
No eduque a sus hijos para ser ricos.
Eduque sus hijos para ser felices.
Para que cuando crezcan sepan el valor de las cosas y no el precio.
Coma su comida como si fueran sus medicinas
De otra manera tendrá que comer sus medicinas como comida.
El que te ama jamás te dejara, porque hayan
100 razones para rendirse el/ella encontrara una razón para quedarse a sostenerte.
Hay una gran diferencia entre un humano y un ser humano. Pocos lo entienden.
Usted es amado cuando nace.
Usted será amado cuando muera. Pero entre
ambos tiene que aguantar...Y saberse ganar el
amor.
Ojo¡ si usted quiere caminar rápido.
Camine solo. Pero...Si usted quiere caminar lejos, camine acompañado!
Los seis Mejores Doctores en el mundo.
1La luz del sol
2 Descanso
3 Ejercicio
4 Dieta
5 Confianza en si mismo
6 Amigos
Manténlos duran todas las etapas de la vida
y disfrutaras de una vida saludable.
Si usted mira la luna...Usted mira la hermosura de Dios...
Si usted mira el sol..Usted mira el poder de
Dios..
Y si usted se mira al espejo.. usted se mirara
lo mejor Lo mejor de la creación de Dios.
Así que crea en usted.
Eduque sus hijos para ser felices.
Para que cuando crezcan sepan el valor de las cosas y no el precio.
Coma su comida como si fueran sus medicinas
De otra manera tendrá que comer sus medicinas como comida.
El que te ama jamás te dejara, porque hayan
100 razones para rendirse el/ella encontrara una razón para quedarse a sostenerte.
Hay una gran diferencia entre un humano y un ser humano. Pocos lo entienden.
Usted es amado cuando nace.
Usted será amado cuando muera. Pero entre
ambos tiene que aguantar...Y saberse ganar el
amor.
Ojo¡ si usted quiere caminar rápido.
Camine solo. Pero...Si usted quiere caminar lejos, camine acompañado!
Los seis Mejores Doctores en el mundo.
1La luz del sol
2 Descanso
3 Ejercicio
4 Dieta
5 Confianza en si mismo
6 Amigos
Manténlos duran todas las etapas de la vida
y disfrutaras de una vida saludable.
Si usted mira la luna...Usted mira la hermosura de Dios...
Si usted mira el sol..Usted mira el poder de
Dios..
Y si usted se mira al espejo.. usted se mirara
lo mejor Lo mejor de la creación de Dios.
Así que crea en usted.
LA VIDA EN LA TIERRA ES UN PASO
La vida en la tierra es un paso
el amor un espejismo, pero la amistad
es un "hilo de oro" que sólo se rompe
con la muerte. ¿Tu sabes? La infancia pasa,
la juventud la sigue, la vejez la reemplaza,
la muerte la recoge, la más bella flor del
mundo pierde su belleza. pero una amistad
fiel dura para la eternidad.
Vivir sin amigos es morir sin dejar recuerdos.
Lo más importante en la vida es creer que la vida es lo más importante
Si no vives como piensas acabarás pensando
como vives.
La alegría es como la buena tierra,
y un alma alegre hace crecer la buena tierra
y los buenos frutos.
El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad.
Ojalá pudiéramos meter el espíritu de la Navidad en jarros y abrir un jarro cada mes
del año.
Feliz Navidad, la que hace que nos acordemos
de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo, las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar.
el amor un espejismo, pero la amistad
es un "hilo de oro" que sólo se rompe
con la muerte. ¿Tu sabes? La infancia pasa,
la juventud la sigue, la vejez la reemplaza,
la muerte la recoge, la más bella flor del
mundo pierde su belleza. pero una amistad
fiel dura para la eternidad.
Vivir sin amigos es morir sin dejar recuerdos.
Lo más importante en la vida es creer que la vida es lo más importante
Si no vives como piensas acabarás pensando
como vives.
La alegría es como la buena tierra,
y un alma alegre hace crecer la buena tierra
y los buenos frutos.
El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad.
Ojalá pudiéramos meter el espíritu de la Navidad en jarros y abrir un jarro cada mes
del año.
Feliz Navidad, la que hace que nos acordemos
de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo, las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar.
CACO, EL LADRÓN CUENTO
Caco Malako era ladròn de profesión.
Robaba casi cualquier cosa, pero era tan habilidoso que nunca lo habían pillado.
Así que hacia una vida completamente normal
y pasaba por ser un respetable comerciante.
Robara poco o robara mucho, Caco nunca se
había preocupado demasiado por sus víctimas.
Pero todo eso cambió la noche que robaron en su casa.
Era lo último que habría esperado; pero cuando no encontró muchas de sus cosas y vio
todo revuelto, se puso verdaderamente furioso y
corrió indignado a contárselo a la policía.
Y eso que era tan ladrón que al entrar en la
comisaría sintió una alergia tremenda y picores
por todo el cuerpo.
¡Ay! ¡Menuda rabia daba sentirse robado, siendo él mismo el verdadero ladrón del barrio
Caco comenzó a sospechar de todo y de todos
¿Sería don Tomás, el panadero? ¿Cómo podría
haberse enterado de que Caco le quitaba dos
pasteles todos los domingos? ¿Y si fuera doña
Emilia, que había descubierto que llevaba años
robándole las flores de su ventana y ahora había decidido vengarse de Caco?
Y así con todo el mundo, hasta tal punto que
Caco veía un ladrón detrás de cada sonrisa y
de cada saludo.
Tras unos cuantos días en que apenas pudo dormir de tanta rabia, Caco comenzó a tranquilizarse y a olvidar lo sucedido.
Pero la calma le duró poco, a la noche siguiente, volvieron a robarle mientras dormía
Rojo de ira, volvió a hablar con la policía, la
cual, al ver su insistencia en atrapar al culpable, le propuso instalar una cámara en su casa para pillar al ladrón con las manos en la masa. Era una cámara modernisima que aún estaba en pruebas, capaz de activarse con
los ruidos del ladrón y seguirlo hasta su guarida.
Pasaron, unas cuantas noches antes de que el
ladrón volviera a actuar.
Pero una mañana, muy temprano, el inspector llamó a Caco entusiasmado:
-¡Venga corriendo a ver la cinta, señor Caco!
¡Hemos pillado al ladrón!
Caco saltó de la cama y salió volando hacia
la comisaría.
Nada más entrar, diez policías se le echaron encima y le pusieron las esposas, mientras el
resto no paraba de reír alrededor de un televisor. En la imagen podía verse claramente a Caco Malako sonánbulo, robandose a si mismo y ocultando todas sus cosas en el mismo escondite en que había guardado cuanto había robado a sus demás vecinos durante años...casi tantos como los que le tocaría pasar en la cárcel.
Robaba casi cualquier cosa, pero era tan habilidoso que nunca lo habían pillado.
Así que hacia una vida completamente normal
y pasaba por ser un respetable comerciante.
Robara poco o robara mucho, Caco nunca se
había preocupado demasiado por sus víctimas.
Pero todo eso cambió la noche que robaron en su casa.
Era lo último que habría esperado; pero cuando no encontró muchas de sus cosas y vio
todo revuelto, se puso verdaderamente furioso y
corrió indignado a contárselo a la policía.
Y eso que era tan ladrón que al entrar en la
comisaría sintió una alergia tremenda y picores
por todo el cuerpo.
¡Ay! ¡Menuda rabia daba sentirse robado, siendo él mismo el verdadero ladrón del barrio
Caco comenzó a sospechar de todo y de todos
¿Sería don Tomás, el panadero? ¿Cómo podría
haberse enterado de que Caco le quitaba dos
pasteles todos los domingos? ¿Y si fuera doña
Emilia, que había descubierto que llevaba años
robándole las flores de su ventana y ahora había decidido vengarse de Caco?
Y así con todo el mundo, hasta tal punto que
Caco veía un ladrón detrás de cada sonrisa y
de cada saludo.
Tras unos cuantos días en que apenas pudo dormir de tanta rabia, Caco comenzó a tranquilizarse y a olvidar lo sucedido.
Pero la calma le duró poco, a la noche siguiente, volvieron a robarle mientras dormía
Rojo de ira, volvió a hablar con la policía, la
cual, al ver su insistencia en atrapar al culpable, le propuso instalar una cámara en su casa para pillar al ladrón con las manos en la masa. Era una cámara modernisima que aún estaba en pruebas, capaz de activarse con
los ruidos del ladrón y seguirlo hasta su guarida.
Pasaron, unas cuantas noches antes de que el
ladrón volviera a actuar.
Pero una mañana, muy temprano, el inspector llamó a Caco entusiasmado:
-¡Venga corriendo a ver la cinta, señor Caco!
¡Hemos pillado al ladrón!
Caco saltó de la cama y salió volando hacia
la comisaría.
Nada más entrar, diez policías se le echaron encima y le pusieron las esposas, mientras el
resto no paraba de reír alrededor de un televisor. En la imagen podía verse claramente a Caco Malako sonánbulo, robandose a si mismo y ocultando todas sus cosas en el mismo escondite en que había guardado cuanto había robado a sus demás vecinos durante años...casi tantos como los que le tocaría pasar en la cárcel.
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