El AMBIENTE QUE RODEA AL NIÑO FORMA AL NIÑO
RECETAS PARA LA RELAJACION
1)Elija un lugar en calma, un ambiente tranquilo que lo distraiga lo menos posible. Relaje profundamente los músculos, comenzando por los pies y subiendo poco a poco hasta la cara. 2). Una formula mental. Aparcar la mente de los pensamientos influidos por el exterior exige un estimulo constante, como una palaba o frase que debe repetir mentalmente. Respire por la nariz y
IRENE
Cuando llegas a las cuatro y levantas el telón la sonrisa que me brindas alegra mi corazón La tarde de Navidad que hasta mi lecho llegaste venias muy despacito por mi nombre preguntaste.
La paciencia que tu tienes y tu gran humanidad. me enseñan como aprender a pensar en los demás.
Tus manos que son muy bellas llegan donde yo no puedo y me arreglan con cariño como a pequeño indefenso Cuando tengas que marcharte un vacío quedara por compañera y amiga y saberme soportar.
Esta poesía me la ha dejado mi amiga Irene que se la regalo una amiga, a quien cuido.
EL HOMBRE QUE CONTABA HISTORIAS CUENTO
Había una vez un hombre muy querido porque contaba fantásticas historias .Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las noches, los lugareños se reunían a su alrededor y le preguntaban : ¿Qué has visto hoy?
"He visto a un fauno que tocaba una melodía con su flauta y con ella hacia bailar a un grupo de silvanos" ,respondía con voz pausada. ¿Y que mas?, insistían ."Al llegar a la orilla del mar he visto a tres sirenas que peinaban sus verdes y preciosos cabellos con un peine de oro", proseguía.
Estas historias fascinaban a la gente del pueblo pero sucedió que una mañana el hombre salió de su casa hacia el mar y vio a tres sirenas en el filo de las olas que peinaban sus largos cabellos verdes con un peine de oro.
Asustado el hombre se dirigió hacia el bosque para regresar a casa y allí vio con sus propios ojos a un fauno que tañía su flauta y con sus sonidos hacia bailar a un grupo de silvanos.
Aquella noche cuando regreso al pueblo los lugareños le preguntaron que había visto :
"Hoy no he visto nada",
Este relato del escritor Oscar Wilde nos habla de la mentira y de que no es lo que parece.
EL LABRADOR Y LA GRULLA
Unas grullas se pasaban el día escarbando sobre terrenos en los que recientemente un labrador había sembrado trigo. Al darse cuenta de la fechoría el labrador decidió asustarlas y ahuyentarlas para siempre haciendo ver que las disparaba con una honda vacía.
La artimaña funciono pero al poco tiempo las aves se dieron cuenta de que se trataba de un simple truco y sin ningún temor siguieron escarbando y comiendo trigo en presencia del propio labrador.
Un día harto de que las grullas estropearan sus campos y se comieran su siembras el hombre se planto, cargo su honda con muchas piedras y empezó arrojarlas sin piedad a las aves comilonas
Algunas de ellas cayeron bajo el impacto de las piedras mientras que las demás muertas de miedo abandonaron el terreno lamentándose.
Se oyó a una de ellas decir: Mejor vamos al campo del vecino porque este hombre ya no esta contento con asustarnos solamente, sino que nos acaba de enseñar el daño que nos puede hacer.
Esta fabula nos enseña una gran lección que la acción siempre hace entender lo que las palabras no.