Nunca dejes un día sin aprender y estudiar algo.
En tu lugar de trabajo siempre aprender algo cada día. De ti depende ser el mejor en tu puesto.
No desaproveches las oportunidades de aprender. Lee el periódico, un libro una revista...Infórmate, mantén la curiosidad y el interés por el conocimiento.
Es un suicídio no prepararnos un poquito cada día.
Quien no avanza retrocede.
Acepta una de las siguientes sugerencias:
Visita algún enfermo.
Respeta las señales de trafico.
Contesta con amabilidad al teléfono.
Ofrece el asiento al anciano o al enfermo.
Comparte tus conocimientos.
Colabora en las tareas del hogar.
Escucha a los jóvenes, sin prejuicios.
Supera las relaciones de poder y comunícate
con ellos.
Trata de comprenderlos y aceptarlos,
Son hijos de una nueva época.
Por eso, las relaciones con ellos, nunca como
ahora, han sido tan dificiles y duras.
LOS TRES VIEJECITOS CUENTO
Al salir de su casa, una mujer vio a tres viejos
de largas barbas sentados frente a su jardín.
Ella no los conocía y les dijo:
-No creo conoceros, pero debéis de tener hambre. Por favor, entrad a mi casa para comer algo...
Ellos preguntaron:
-¿Está el hombre de la casa?
-No-respondió ella ,- no está.
-Entonces no podemos entrar- dijeron ellos.
Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.
-Entonces diles que ya llegué e invitalos a pasar -dijo el marido.
La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.
No podemos entrar en una casa los tres juntos
-explicaron los ancianos.
-¿Por que?- quiso saber ella.
Uno de hombres apuntó hacia otro de sus amigos explicó:
-Su nombre es Riqueza.
Luego indicó hacia el otro y dijo:
-Su nombre es Éxito. Y yo me llamo Amor.
Ahora ve adentro y decide con tu marido a cual de nosotros tres deseáis invitar a vuestra
casa. La mujer entró en su casa y le contó a
su marido lo que ellos le habían dicho.
El hombre se puso feliz y dijo:
-¡Qué bueno! ¡ Así que ése es el asunto...!
Entonces invitemos a la Riqueza, dejemos que
entre y llene nuestra casa de riqueza.
-Su esposa no estuvo de acuerdo.
Querido,¿ por qué no invitamos a Éxito?
La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo con una idea:
-¿No sería mejor invitar a Amor?
Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor.
-Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su mujer. Ve afuera e invita a
Amor a que sea nuestro huesped.
La esposa salió afuera y les preguntó a los tres viejos:
-¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor, que venga para que sea nuestro invitado.
Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y lo siguieron.
Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y
Éxito. -Yo solo invité a Amor; ¿por qué también vienen ustedes?
Los viejos respondieron juntos:
-Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito, los
otros dos habrían permanecido afuera, pero ya
que invitaste a Amor, donde quiera que el vaya,nosotros vamos con el. Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.
de largas barbas sentados frente a su jardín.
Ella no los conocía y les dijo:
-No creo conoceros, pero debéis de tener hambre. Por favor, entrad a mi casa para comer algo...
Ellos preguntaron:
-¿Está el hombre de la casa?
-No-respondió ella ,- no está.
-Entonces no podemos entrar- dijeron ellos.
Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.
-Entonces diles que ya llegué e invitalos a pasar -dijo el marido.
La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.
No podemos entrar en una casa los tres juntos
-explicaron los ancianos.
-¿Por que?- quiso saber ella.
Uno de hombres apuntó hacia otro de sus amigos explicó:
-Su nombre es Riqueza.
Luego indicó hacia el otro y dijo:
-Su nombre es Éxito. Y yo me llamo Amor.
Ahora ve adentro y decide con tu marido a cual de nosotros tres deseáis invitar a vuestra
casa. La mujer entró en su casa y le contó a
su marido lo que ellos le habían dicho.
El hombre se puso feliz y dijo:
-¡Qué bueno! ¡ Así que ése es el asunto...!
Entonces invitemos a la Riqueza, dejemos que
entre y llene nuestra casa de riqueza.
-Su esposa no estuvo de acuerdo.
Querido,¿ por qué no invitamos a Éxito?
La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo con una idea:
-¿No sería mejor invitar a Amor?
Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor.
-Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su mujer. Ve afuera e invita a
Amor a que sea nuestro huesped.
La esposa salió afuera y les preguntó a los tres viejos:
-¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor, que venga para que sea nuestro invitado.
Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y lo siguieron.
Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y
Éxito. -Yo solo invité a Amor; ¿por qué también vienen ustedes?
Los viejos respondieron juntos:
-Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito, los
otros dos habrían permanecido afuera, pero ya
que invitaste a Amor, donde quiera que el vaya,nosotros vamos con el. Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.
PENSAMIENTOS
Tu que eres padre eres la persona más afortunada de la tierra.
Levanta tus brazos al cielo y da gracias a Dios por la misericordia que te ha concedido
Recuerda, sin embargo, que no es suficiente dar a los hijos comida y educación.
Hay algo más que supera todo eso:
tu ejemplo. Da a tus hijos el ejemplo del trabajo, la honradez, la dignidad, mientras vivas.
Joven, construye sobre beses sólidas tu felicidad.
La felicidad depende de nosotros mismos, no de los demás.
Si alguien pretende desviarte del camino recto,
no lo acompañes: sigue por el buen camino,
que te dará la alegría del corazón.
Estudia cuanto te sea posible, oye a tus padres
sus consejos; sé limpio y sincero en tus afectos
porque de esta forma estás edificando una vida noble y digna.
No pierdas la calma. No te dejes dominar por
la ira. Que tu ira no dure más de un día.
Domínate lo más que puedas.
Un destello de ira puede acabar con largos y
pacientes sembrados de amor y cariño.
¡Dominate!
Tal vez quien te ofendió está enfermo.
¡No pierdas la calma!
No dañes tu hígado porque es muy precioso
para ti.
Levanta tus brazos al cielo y da gracias a Dios por la misericordia que te ha concedido
Recuerda, sin embargo, que no es suficiente dar a los hijos comida y educación.
Hay algo más que supera todo eso:
tu ejemplo. Da a tus hijos el ejemplo del trabajo, la honradez, la dignidad, mientras vivas.
Joven, construye sobre beses sólidas tu felicidad.
La felicidad depende de nosotros mismos, no de los demás.
Si alguien pretende desviarte del camino recto,
no lo acompañes: sigue por el buen camino,
que te dará la alegría del corazón.
Estudia cuanto te sea posible, oye a tus padres
sus consejos; sé limpio y sincero en tus afectos
porque de esta forma estás edificando una vida noble y digna.
No pierdas la calma. No te dejes dominar por
la ira. Que tu ira no dure más de un día.
Domínate lo más que puedas.
Un destello de ira puede acabar con largos y
pacientes sembrados de amor y cariño.
¡Dominate!
Tal vez quien te ofendió está enfermo.
¡No pierdas la calma!
No dañes tu hígado porque es muy precioso
para ti.
¿CUANTOS AMIGOS TIENES? CUENTO
¿Cuántos amigos cree usted tener?, preguntó una persona a un vecino de asiento con el que compartí un viaje recientemente.
Después de mirarlo, yo fingí seguir leyendo el
periódico y me limité a escuchar una conversación que me hizo reflexionar.
-Yo también creía tener muchos -dijo-,hasta que
me puse a pensar y tuve que replantearme el
concepto de amistad.
¿Quién no sabe lo que es un amigo? pensé.
Pero, a medida que la conversación avanzaba,
me di cuenta de que el concepto tradicional de
amistad que tenemos no define realmente lo que es un amigo.
Su siguiente pregunta fue más tendenciosa:
-¿Cuántas personas a las que usted considera
amigos incluiría en la lista de invitados a su
boda?
-Entre doscientas y trescientas.
-¿Y al bautizo de un hijo?
-Entre setenta y cinco y cien.
-Si quisiera usted ir al cine o al estadio hoy la
noche, ¿a cuántas personas pensaría en llamar?
-No sé...,como entre quince y veinte.
-Por lo visto tiene usted muchos amigos-dijo el
otro sonriendo-. Pero ¿Cuántas de las personas
en las que ha pensado para estos eventos le
cuentan sus asuntos personales, sus problemas?
¿Con cuántas de ellas comparte usted sus más
nobles ambiciones, sus problemas personales o
familiares? ¿En los hombros de cuántos de ellos podría llorar sus penas y saberse comprendido?
¿Y cuántos de esos se alegran sinceramente de
sus éxitos y sienten en carne propia sus penas?
-Me lo está poniendo difícil, contesto, esos ya son menos como dos o tres.
-Y si alguno de esos dos o tres en los que esta pensando tuviera una enfermedad mortal y le quedaran unos meses de vida , ¿a cuantos de ellos se ofrecería usted para hacerse cargo de su familia y de la educación de sus hijos?
- Eso si que es complicado de veras; de "ésos"
no tengo ninguno.
Entonces, por lo visto, tiene usted muchas personas que le hacen compañía, tiene dos o
tres buenos camaradas y no tiene ningún amigo- concluyó el extraño personaje.
Francamente, me dejó pensando acerca de lo
difícil que es encontrar y sobre todo, mantener
una verdadera amistad, ya que compañías o
camaradas todos debemos tener a montones.
Y tú, ¿Cuántos amigos tienes?
Después de mirarlo, yo fingí seguir leyendo el
periódico y me limité a escuchar una conversación que me hizo reflexionar.
-Yo también creía tener muchos -dijo-,hasta que
me puse a pensar y tuve que replantearme el
concepto de amistad.
¿Quién no sabe lo que es un amigo? pensé.
Pero, a medida que la conversación avanzaba,
me di cuenta de que el concepto tradicional de
amistad que tenemos no define realmente lo que es un amigo.
Su siguiente pregunta fue más tendenciosa:
-¿Cuántas personas a las que usted considera
amigos incluiría en la lista de invitados a su
boda?
-Entre doscientas y trescientas.
-¿Y al bautizo de un hijo?
-Entre setenta y cinco y cien.
-Si quisiera usted ir al cine o al estadio hoy la
noche, ¿a cuántas personas pensaría en llamar?
-No sé...,como entre quince y veinte.
-Por lo visto tiene usted muchos amigos-dijo el
otro sonriendo-. Pero ¿Cuántas de las personas
en las que ha pensado para estos eventos le
cuentan sus asuntos personales, sus problemas?
¿Con cuántas de ellas comparte usted sus más
nobles ambiciones, sus problemas personales o
familiares? ¿En los hombros de cuántos de ellos podría llorar sus penas y saberse comprendido?
¿Y cuántos de esos se alegran sinceramente de
sus éxitos y sienten en carne propia sus penas?
-Me lo está poniendo difícil, contesto, esos ya son menos como dos o tres.
-Y si alguno de esos dos o tres en los que esta pensando tuviera una enfermedad mortal y le quedaran unos meses de vida , ¿a cuantos de ellos se ofrecería usted para hacerse cargo de su familia y de la educación de sus hijos?
- Eso si que es complicado de veras; de "ésos"
no tengo ninguno.
Entonces, por lo visto, tiene usted muchas personas que le hacen compañía, tiene dos o
tres buenos camaradas y no tiene ningún amigo- concluyó el extraño personaje.
Francamente, me dejó pensando acerca de lo
difícil que es encontrar y sobre todo, mantener
una verdadera amistad, ya que compañías o
camaradas todos debemos tener a montones.
Y tú, ¿Cuántos amigos tienes?
PENSAMIENTOS
El amor es donación y no exigencia.
Quien ama de verdad, lo da todo y no pide nada.
El que pide y exige algo de la persona que dice amar, demuestra a las claras que no ama
manifiesta, en cambio, un egoísmo concentrado.
Amar no es recibir sino dar.
No es pedir, sino proporcionar felicidad gratuitamente.
Las madres, con su abnegado amor, nos han dejado el más alto ejemplo de amor.
*No repitas apresuradamente lo que oyes.
Antes, infórmate de la verdad.
Si fuera mentira, procura desmentir.
Si fuera verdad, tampoco lo repitas.
Si no llegan evidencias, calla.
La caridad consiste en aprender a callar los defectos ajenos, como te gustaría que los otros
lo hicieran contigo.
Sé prudente: el silencio es oro, cuando se calla
la equivocación del prójimo.
*Sé humilde.
La vanidad es el peor de los defectos, porque
hace que nos engañemos a nosotros mismos.
Si eres muy sabio, siempre habrá alguien más
sabio, que tú.
Si eres muy fuerte, siempre habrá alguien más
fuerte.
Por eso, sé humilde.
¿De qué te glorías?
La vanidad nos quita el sentido de las proporciones, y terminamos volviéndonos ridículos, porque nos engañamos a nosotros mismos.
Quien ama de verdad, lo da todo y no pide nada.
El que pide y exige algo de la persona que dice amar, demuestra a las claras que no ama
manifiesta, en cambio, un egoísmo concentrado.
Amar no es recibir sino dar.
No es pedir, sino proporcionar felicidad gratuitamente.
Las madres, con su abnegado amor, nos han dejado el más alto ejemplo de amor.
*No repitas apresuradamente lo que oyes.
Antes, infórmate de la verdad.
Si fuera mentira, procura desmentir.
Si fuera verdad, tampoco lo repitas.
Si no llegan evidencias, calla.
La caridad consiste en aprender a callar los defectos ajenos, como te gustaría que los otros
lo hicieran contigo.
Sé prudente: el silencio es oro, cuando se calla
la equivocación del prójimo.
*Sé humilde.
La vanidad es el peor de los defectos, porque
hace que nos engañemos a nosotros mismos.
Si eres muy sabio, siempre habrá alguien más
sabio, que tú.
Si eres muy fuerte, siempre habrá alguien más
fuerte.
Por eso, sé humilde.
¿De qué te glorías?
La vanidad nos quita el sentido de las proporciones, y terminamos volviéndonos ridículos, porque nos engañamos a nosotros mismos.
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